«Ayudamos a las empresas a seleccionar mejor al personal clave»

Diciembre 23, 2015 10:42 am

Como socio de Seeliger y Conde, José Luis Marcó destaca la vocación de servicio, la profesionalidad, el trato humano y el carácter emprendedor de la firma. Además, su participación en el Board de Amrop le permite mantener viva su experiencia como gestor de empresas.

José Luis Marcó (Lic&MBA 90), socio de Seeliger y Conde

Desde su creación en 1990, Seeliger y Conde se ha convertido en un referente en la búsqueda e identificación del potencial directivo, con un equipo de 300 profesionales distribuidos en 12 oficinas por el mundo. ¿Cuáles son sus rasgos distintivos frente a otras firmas?

«A un directivo le fichas por lo que sabe y le acabas echando por como es». Esta frase contundente que un día escuché de boca de un empresario sintetiza algo en lo que creemos profundamente: que en el talento del siglo XXI cada vez toma mayor importancia la selección basada en el análisis profundo de temas como las competencias, las actitudes y los valores, más allá de los conocimientos o la experiencia. Así es como en Seeliger y Conde entendemos nuestra profesión: ayudamos a las empresas a seleccionar mejor al personal clave, aquel en el que un error puede tener una muy grave incidencia en la salud de la compañía, por tiempo perdido, coste o, lo que es peor, malas decisiones con efectos negativos tanto interna como externamente.
Por otro lado, destacaría la vocación de servicio, la profesionalidad, el trato humano y un marcadísimo carácter emprendedor. Esto es lo que ha propiciado nuestra imagen en el mercado, donde hemos sabido crecer y mantener excelentes relaciones de largo plazo con nuestros clientes, cuidando y asesorando al mismo tiempo a todos los candidatos. Asimismo, hemos tenido la capacidad y facilidad de ayudar a las compañías en todos los niveles directivos. Puede existir la imagen de que estamos posicionados excesivamente arriba en la organización, pero la realidad es que cuando un cliente necesita nuestra ayuda le sabemos acompañar con flexibilidad y cercanía, intentando adaptarnos siempre a sus posibilidades.

Desde 2009 eres miembro del Board de Amrop (una asociación global de compañías locales de executive search, con presencia en 57 países para las áreas Financiera y Legal), de la que forma parte Seeliger y Conde. ¿Qué implica trabajar para Amrop?

Allí es donde mantengo viva mi anterior experiencia como gestor de empresas en un entorno altamente multinacional y multicultural. Como puedes imaginar, siendo Amrop un partnership de firmas independientes, se dirige con capacidad de influencia y con liderazgo, pero sin poder. En esos entornos se ve claramente la distinción entre autoridad y poder y necesitas desarrollar y ejercitar todas las habilidades políticas en el buen sentido de la palabra, es decir, el arte de tender puentes, de buscar consensos o puntos de encuentro, de ceder todas las partes en busca de un bien u objetivo común; o sea, lo que deberían hacer más algunos políticos profesionales en nuestro país.

La firma se estructura en prácticas sectoriales. ¿Es la especialización un valor añadido?

La especialización es un factor de éxito, pero no por encima de otro como la metodología, la honestidad, el esfuerzo y la flexibilidad. En realidad, es la combinación de todo ello lo que proporciona el éxito, y consideramos en Seeliger y Conde que como consultor no debes encasillarte en un sector específico, puesto que entonces dejas de crecer cada día, perdiendo brillo y mermando tu capacidad de pensar fuera de la caja, a favor de tus clientes. Este mensaje podría ser de aplicación también a cualquier profesional y debería tenerse en cuenta en la planificación de tu carrera profesional.

¿En qué aspectos ha incidido tu experiencia en cargos directivos en diferentes sectores para desarrollar este trabajo?

Para seleccionar a directivos y comprender perfectamente lo que necesita el cliente, es importante haber estado al otro lado de la mesa. Nuestro valor no está solo en encontrar talentos y presentar currículums; de hecho, esto es cada vez más una commodity con los medios que proporcionan la tecnología y las redes sociales. Sin embargo, la comprensión de los retos que tiene una empresa y su equipo directivo, el contexto de mercado y la especificidad cultural de la empresa adquieren una importancia fundamental, y para ello es de gran ayuda haber tenido experiencia ejecutiva previa antes de ser consultor.

¿Qué habilidades son las más valoradas hoy en día en los equipos directivos?

Cada compañía valora en función de la misión y la cultura de la empresa, pero hoy no se entiende un directivo sin un «saber ser» más allá del conocimiento técnico y la experiencia en el sector, función o mercado. Esto incluye un desarrollo personal en competencias, actitudes y valores como la integridad, la tolerancia, la flexibilidad, la fortaleza, la capacidad de trabajo, la humildad como motor de crecimiento, etc. Y precisamente por eso es por lo que prácticas como el coaching están en auge, porque las compañías quieren desarrollar a sus directivos con formación en las escuelas de negocios, pero también cuidar de ellos en los aspectos ontológicos, todo aquello que nos hace «ser mejores» como personas y como profesionales.

¿Y cuáles son las competencias de la gente con alto potencial?

Son muchas y deben adecuarse a cada puesto de trabajo. Obviamente, difieren si, por ejemplo, tenemos que valorar a un potencial director financiero, a un profesional del campo comercial o a otro técnico. En cualquier caso, competencias como la comunicación y sobre todo la escucha empática, el pensamiento estratégico, la toma de decisiones o la iniciativa y proactividad son aspectos clave para ascender en las organizaciones. La cuestión es que cada empresa debería hacer un análisis de qué necesita en qué posiciones y gestionar el talento en base a ello. En este ejercicio, que es estratégico para el éxito a largo plazo, cobra una importancia capital un buen director de Recursos Humanos, máximo responsable de la gestión del talento a todos los niveles, también el directivo. Siendo así, parece obvio que esta posición debería estar al más alto nivel y ocupada por personas de calibre homologable al comité de dirección.

¿Cómo se descubre y cómo se mantiene el talento?

Descubrir el talento no es mirar lo que ha hecho una persona, sino lo que es capaz de hacer. Para ello, la experiencia y los resultados obtenidos en el pasado no son suficientes; observar únicamente esto ha provocado muchos errores por los que se ha arruinado la carrera de buenos profesionales, llevándolos a su nivel de incompetencia. Hay que observar detenidamente sus skills y compararlos con lo que se requiere en el nuevo reto en la organización. Por ello, una selección profesional es clave, y para ayudar a las empresas a hacerlo hemos creado Flyhighme.com, que les ayuda en la captación de talento en las universidades. ¿Mantener? Con motivación y estando atento a sus expectativas vitales y profesionales, desarrollándolo y ofreciéndole nuevos retos que la persona esté preparada para afrontar con éxito.

¿Puedes hablarnos de Flyhighme.com, este nuevo proyecto para la captación y desarrollo del talento desde sus inicios?

Hemos querido aplicar la metodología de los headhunters, la que se utiliza para seleccionar a los altos directivos, a la selección de los graduados universitarios o MBAs. Se basa en las referencias, por las que quien te ha conocido (profesores y entorno) habla de ti, de tus competencias, actitudes y valores. Así, quien te selecciona puede hacerlo no solo basándose en tu expediente académico o tu CV, sino con una información mucho más relevante y que, sobre todo, les da una indicación de tu potencial como candidato. Y todo ello con un sólido control de calidad que no tienen otras famosas redes sociales, donde las recommendations no están sometidas a ningún tipo de control. Flyhighme.com es el primer «club de empleo», un sello de calidad, una social network de gente con potencial y una herramienta para hacer que la carrera de un profesional sea mucho más exitosa.

¿Qué significa ESADE para ti?

ESADE fue mi cuna profesional. Allí nací y empecé a andar. Crearon en mí una base perfecta sobre la que construir una historia. Ahora bien, desde que salí me repito cada día una frase que me trasladó mi abuelo, el que creó la industria que aún hoy fabrica las gomas Milan (se la habían dicho a él muchos años atrás en su graduación):«Usted vale 14 veces más de lo que valía, pero todavía no vale usted nada». Es la humildad como motor de crecimiento que invitamos a los jóvenes talentos a practicar poniéndose ante el espejo de Flyhighme.com, donde descubrirán sus fortalezas y sus áreas de mejora. Ojalá hubiera podido contar con una posibilidad así cuando me gradué. Ahora ESADE nos da la posibilidad de hablar de esto, en una nueva demostración de que está siempre un paso por delante, pensando en la formación integral de la persona.