Alumni Solidario en México

Julio 2, 2015 2:53 pm

Mexico5

En la región de la Selva Norte del estado de Chiapas (México), se ha desarrollado en los últimos años una iniciativa social y solidaria, a la vez que empresarial, relacionada con el cultivo, el proceso y el consumo final del café originario de los cafetales del territorio indígena tseltal.

Con el objetivo de frenar el abuso de los intermediarios en el acopio del café de los pequeños productores cafetaleros de la región indígena, y en el precio que pagan por él, esta población empezó a agruparse en pequeñas comunidades para encargarse de la producción y la comercialización de su producto. Así, en 2010 se creó la microindustria Bats’il Maya, en el pueblo de Chilón (Chiapas), y más tarde se estableció Yomol A’tel, un grupo de empresas de economía social y solidaria formado por familias tseltales de la región norte del estado de Chiapas y colaboradores externos.

Varias universidades y fundaciones se interesaron por el proyecto e iniciaron una colaboración directa con ellos para fortalecer sus estrategias empresariales. Es en este contexto de incursión en una lógica empresarial que ESADE establece vínculos con la comunidad Yomol A’tel. Alberto Irezabal, cofundador y director de la empresa social, asegura que «a la hora de entrar dentro de una lógica empresarial, fue necesario contar con una consultoría y asesoría en ese ámbito que aportara la generación de capacidades para el equipo local». Desde hace un par de años, Alumni Solidario y el Servicio Universitario para el Desarrollo (SUD) trabajan conjuntamente con Yomol A’tel.

Colaboración Alumni Solidario-SUD en México

Esta colaboración se enmarca dentro de la voluntad de ambas partes de dar apoyo a actividades productivas sostenibles en países en vías de desarrollo. Un acuerdo que posibilita la coparticipación en un mismo proyecto de antiguos alumnos sénior y alumnos en curso de ESADE y que, sin duda, optimiza los resultados. Son equipos de trabajo mixtos que abordan los proyectos con conocimientos innovadores de alta calidad recién adquiridos en las aulas, al tiempo que con una sólida trayectoria empresarial.

Los voluntarios con experiencia consolidada se desplazan en primer lugar in situ para realizar una consultoría en profundidad. Además de todo el exhaustivo trabajo que ellos mismos efectúan, regresan habiendo localizado las acciones a mejorar que son susceptibles de ser llevadas a cabo por los alumnos. Así, los estudiantes del programa SUD viajan posteriormente con un objetivo bien identificado y desarrollan sus prácticas allí, mediante una estancia tutorizada a distancia por estos mismos Alumni sénior, que se comprometen al seguimiento de todo su trabajo.

Los antiguos alumnos Victor Peiró (MBA 74) y Carmen Pérez (DGM 2002) han colaborado con la Cooperativa Yomol A’Tel desde el principio del acuerdo entre la empresa cafetera y ESADE. Han trabajado sobre el terreno en dos ocasiones y han aprovechado a fondo los viajes para revisar aspectos como la revisión de los procesos de la planta productiva con la finalidad de introducir una mejora continua de la misma, incluyendo recomendaciones sobre orden y limpieza, envasado de producto, propuestas sobre turnos del personal para optimización de tiempos, recomendaciones sobre la puesta en marcha de su escuela del café para generar nuevas fuentes de ingreso o recomendaciones en materia de diversificación de productos hacia otros alimentos como nueces, palmitos y conservas para minimizar el riesgo. Durante su estancia organizaron un completo cursillo de comercialización para los productores locales para ayudarles a desarrollar nuevas habilidades complementarias que supongan un esfuerzo decidido a la venta de sus productos.

En paralelo, Mar Mora y Antonio Sala de Mir, estudiantes de ESADE en curso, viajaron hasta Chilón. El objetivo de Mar era realizar un estudio de mercado y ayudar en temas de explotación, como las exportaciones, mientras que Antonio se centró en el desarrollo de un plan de negocio para la microfinanciera que sustenta la iniciativa. Otros dos estudiantes están ya preparados con nuevos objetivos para viajar este verano a la zona y continuar el proyecto y el apoyo a Yomol A’Tel.

Los testimonios

El resultado es una gran satisfacción para todas las partes y el conocimiento en profundidad de un proyecto que trabaja para el beneficio de la comunidad:
Óscar Rodríguez, director de la Misión Jesuita de Bachajón, considera que «la aportación de los alumnos y los antiguos alumnos de ESADE resulta central en la construcción de alternativas económico-productivas que sean viables, ya que representa la gestión profesional de cadenas de agregación de valor, de dimensiones financieras, de plantas industriales, etc.».
«Es una empresa social cooperativista que pone en el centro a las familias como hacedoras de su progreso económico, social y cultural, preservando también su ancestral cosmovisión tseltal de origen maya», explica Carmen Pérez.

Después de su última visita a Chilón del 20 de abril al 5 de mayo de 2015, para comprobar los resultados de su primera intervención, Víctor se congratula de que «a los dos años de su puesta en funcionamiento, la planta está bien orientada y se ha hecho un esfuerzo notable para implementar muchos de los aspectos que trabajamos en nuestra anterior visita».

«Hemos llevado al mundo real la filosofía del win-win con un beneficio mutuo para todos, donde todos hemos aprendido, todos hemos cumplido nuestros retos –tanto particulares como del equipo– y, como resultado final, ha resultado una gran satisfacción personal», añade Carmen.
Mar explica que, cuando llegó a Chiapas, «las ventas de Bats’il Maya eran muy bajas y se centraban en la exportación, por lo que se vio la necesidad de estudiar el mercado interno, que ahora se encuentra en fase de crecimiento».

Todos los participantes convienen en afirmar que este proyecto va más allá del asesoramiento empresarial puntual, intentando crear el mayor beneficio posible para las comunidades locales. Y definen la experiencia como la oportunidad de participar en un proyecto de mercados inclusivos emprendedor, dejando un impacto que esperan que sea positivo durante muchos años.