«Los equipos plurales impulsan la diversidad en la empresa»

Septiembre 27, 2017 1:47 pm

Adriana Vazquez (Programa Ejecutivo de Mujeres en la Alta Dirección 16), Senior Director en Microsoft Consulting Services

Desde muy joven, Adriana estudió idiomas. Soñaba con trabajar para multinacionales y poder viajar por el mundo. A pesar de las dificultades que supone ser mujer en una familia brasileña de clase media-baja, siempre creyó que todo era posible si uno se esforzaba y se enfocaba en sus metas. Ella lo consiguió.

-¿A qué retos te has enfrentado desde febrero, cuando te designaron Senior Director en Microsoft Consulting Services?

Empezar en una nueva empresa siempre supone un desafío porque tienes que desarrollar nuevas relaciones. Desde el primer momento, hablé con la gente para tener una idea exacta de cómo funcionaba mi equipo y el resto de equipos con los que teníamos que trabajar a diario. Así podríamos ser muy efectivos y atender las necesidades del cliente al momento.

-Anteriormente, habías trabajado en Sealed Air desde 2007 a 2017 con diferentes responsabilidades. ¿Qué ha significado este cambio para ti?

Ha significado volver a la consultoría después de 14 años trabajando en el sector de bienes de consumo. La consultoría resulta fascinante: conoces a clientes de todo el mundo, de distintos sectores, y aprendes cosas nuevas todos los días, rodeada de gente que te aporta valor.

-Tu carrera profesional siempre ha estado ligada a la aplicación de estrategias de negocio. ¿Hay alguna experiencia que te haya influenciado en particular?

Al finalizar mis estudios todavía no había conseguido un trabajo estable en una de las empresas en las que siempre había soñado trabajar. No me gusta lamentarme, pero siendo joven e inmadura sentía una gran impotencia y tristeza porque mi esfuerzo no se materializaba en lo que más deseaba. Los que me conocen bien saben que doy el 120% y más en todo lo que hago. Un compañero se dio cuenta de mi estado de ánimo y me dijo algo que tuvo un gran impacto en mí: «Alguien como tú, con tu actitud, siempre tendrá oportunidades, grandes oportunidades, incluso a nivel directivo». Confieso que al principio tuve mis dudas, pero luego, pensándolo bien, me dije: «¿Por qué no? Puede que tenga razón», y eso me motivó muchísimo para crecer y cambiar mi vida. Estoy muy agradecida por esas palabras.

-Dominas cuatro idiomas: inglés, alemán, portugués y español. ¿Cuándo y por qué decidiste iniciar una carrera internacional?

Me considero a mí misma producto de la diversidad, pues nací en Brasil de padres españoles y me casé con un europeo. Siempre he mostrado interés por otras culturas y creo que el mundo del management es similar. Es por eso que he centrado mi carrera en la gestión internacional.
Cuando terminé mis estudios en Ingeniería Química, busqué empleos que pudieran ofrecerme una proyección internacional, así que acepté un trabajo como Junior Consultant en una gran empresa de consultoría. Empecé con proyectos locales y regionales y, tres años más tarde, me asignaron mi primer proyecto internacional.

-¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de esta decisión?

Hay más ventajas que inconvenientes. Vivir en el extranjero es una oportunidad para el crecimiento personal. Cuando te mudas a un nuevo país, experimentas situaciones que pueden intimidarte al principio, como el choque cultual, la burocracia…, pero siempre son la mejor forma de crecer como persona. Yo personalmente echo de menos ciertos alimentos y costumbres, aunque siempre he hecho lo posible por mantener una mente abierta y me he adaptado rápidamente. Por otro lado, conoces a gente de culturas diferentes que te aportan mucho, tanto a nivel profesional como personal.

-¿Cuáles son tus objetivos y retos actuales?

Me encantan los retos y nunca he tenido miedo de enfrentarme a uno: puedo gestionar proyectos, venderlos o trabajar en marketing. Siempre he realizado mis funciones con pasión y con ganas de superarme; cuando me equivoco y tropiezo, me levanto de nuevo y aprendo de mis errores.
Además, he luchado por la diversidad en el lugar de trabajo y he tenido la suerte de participar en proyectos donde han coexistido distintas nacionalidades. Como me gusta dar ese paso extra, me invitaron a formar parte del Comité Directivo de la Red de Mujeres en Diversey Care. Nuestra misión era atraer y retener el talento femenino y ayudar a las mujeres a progresar laboralmente dentro de la compañía. Tras dos años, me nombraron presidenta del comité y, bajo mi liderazgo, mi equipo aumentó la participación de los empleados a nivel global en más del 100%.
En mi opinión, los equipos plurales son una herramienta muy importante para promover la diversidad en todos los niveles de la empresa.
Hoy en día, uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan mujeres y hombres en su puesto de trabajo es la conciliación de la vida laboral y familiar, por lo que es vital que todos hablen de ello y se invierta en iniciativas como el teletrabajo.

-Recientemente has finalizado el Programa Ejecutivo de Mujeres en la Alta Dirección. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Me gusta ser un modelo para todas las mujeres que tienen un sueño. Creo que si yo he podido llegar a donde he llegado, cualquiera puede hacerlo. Con buena voluntad, pasión y ganas de superarse.

-En tu opinión, ¿cuáles son los beneficios de formar parte de la red internacional de ESADE Alumni?

Para mí es muy importante contar con una red de compañeros a los que siempre puedo consultar cuando me enfrento a algún reto en mi carrera y con los que puedo comentar las principales tendencias del sector. Asisto a menudo a los actos que organiza ESADE Alumni, ya que ofrecen la oportunidad de conocer a gente y de aprender cosas nuevas. Nunca falto a ninguna de sus Jornadas Anuales.