«Nos comprometemos con la mejora de los resultados de nuestros clientes»

Febrero 29, 2016 3:49 am

Fundada en 1996 en Barcelona, Alfa Consulting cuenta con una red de 61 oficinas en todo el mundo y más de 2.600 consultores trabajando con compañías líderes. Una evolución fruto de su implicación al 100% con sus clientes para implementar conjuntamente soluciones de cambio.

Ignacio Guerra (Lic&MBA 89), consejero delegado de Alfa Consulting

-Este año Alfa Consulting celebra su 20º aniversario. ¿Qué rasgos distintivos han permitido esta historia de éxito?

Tener un modelo de negocio y una oferta específica y diferencial en la que, partiendo de un diseño estratégico muy pragmático, apoyamos a nuestros clientes en la mejora de su ejecución. La razón de ser de Alfa Consulting y la que nos ha permitido llegar hasta aquí es el compromiso con los resultados, plantear lo que hay que hacer y trabajar junto a nuestro cliente hasta que lo consigue.

-¿Cómo ha evolucionado la empresa en este tiempo y cómo se aplica la innovación en el campo de la consultoría?

Nosotros hemos pasado de ser una compañía local que trabajaba con empresas locales a ser una compañía global que trabaja para compañías globales; también hemos evolucionado en nuestro modelo de partnership, con una participación abierta y transparente de los socios que hace muy atractivo el proyecto de Alfa Consulting para cualquier profesional. Por otro lado, la forma de hacer consultoría ha cambiado mucho; hoy en día las organizaciones tienen un estilo de gestión participativo, que exige también un proceso de consultoría que implique a las personas; el entorno es mucho más dinámico y la velocidad de implantación de las mejoras es mucho mayor. Estamos ante una consultoría que requiere no solo oficio, sino también contenido: el cliente espera que nuestra gente sepa de su negocio tanto como ellos, por tanto, exige un alto grado de innovación para poder plantear nuevos retos.

-¿Cuál es el reto ahora para Alfa Consulting?

Un gran reto es ganar dimensión, masa crítica y también ser capaces de captar el mejor talento. Para ello estamos transformando nuestra gestión de equipos y el enfoque a las personas, porque las nuevas generaciones tienen planteamientos absolutamente diferentes, mucho más abiertos, globales.

-Alfa Consulting tiene presencia en más de 20 países. ¿Cómo se aplica su estrategia en culturas tan diversas?

Por una parte, nosotros nos hemos internacionalizado de la mano de nuestros clientes, abriendo oficinas en nuestros mercados naturales. Además, Alfa Consulting forma parte de la alianza Cordence Worldwide, con la que compartimos metodologías, recursos y una acción comercial conjunta que nos permite trabajar con otros consultores que conocen muy bien la cultura local. Así pues, nuestra propia organización (que siempre ha sido flexible para adaptarse a distintos entornos, países o sectores, con un equipo propio formado por gente de diversas nacionalidades) junto al partnership con Cordence, nos permite entregar proyectos en cualquier parte del mundo y tener acceso a contenidos sectoriales de relevancia a nivel mundial. De todas formas, hay que tener en cuenta que las empresas se están globalizando y que el management tiene ahora una mentalidad global.

-Alfa Consulting es también solidaria con la sociedad: destina el 2% de los ingresos a proyectos de RSC. ¿Están las empresas desarrollando una mayor concienciación social?

Sin duda. Además es importantísimo desde el punto de vista interno de la empresa. Las generaciones jóvenes tienen un sentido de la ética empresarial muy fuerte, una visión bastante crítica. De forma que, para captar talento y mantener un ambiente positivo dentro de la empresa, es fundamental tener esta sensibilidad.
Desde el punto de vista externo, es indudable su importancia y nuestros clientes lo valoran. Hacemos consultoría y aportaciones económicas para las ONG, trabajamos con Cáritas en distintos programas, Abrigo Reviver en São Paulo y Aldeas Infantiles, entre otras. Es algo que da mucho sentido a la empresa si implicas a tu gente. Durante la crisis hemos visto empresas en situaciones muy precarias que hacían esfuerzos para ayudar de cualquier forma, con horas, productos…, porque eran conscientes de que la situación social era alarmante.

-Según su experiencia, ¿qué habilidades son las más valoradas en equipos directivos?

Para mí, lo más importante es la capacidad de liderazgo. Desde el primer hasta el último mánager de la compañía debe tener la capacidad de comunicar e implicar al equipo. Otro punto muy importante es el interés por las personas, un interés real. Y, por supuesto, la flexibilidad, porque las empresas están cambiando a un ritmo vertiginoso. Por último, la capacidad de fijar objetivos compartidos por todo el equipo.

-¿Y cuáles son las principales áreas de mejora de las empresas?

Los cambios en el entorno hacen que las empresas se muevan rápido. Por tanto, necesitan estrategias pragmáticas que se implanten a corto y medio plazo. Conseguir que toda la organización se enfoque hacia ese planteamiento estratégico y lo ejecute en plazos breves creando un entorno que facilite la innovación y la mejora continua es el gran reto.

-¿Cómo se cambia la cultura de una organización?

Nuestra experiencia en proyectos que suponen grandes transformaciones nos enseña que el primer paso es que el equipo directivo comparta una visión clara. Luego, hay que conseguir la motivación de toda la compañía, ayudando a las personas a realizar ese cambio, procurando los recursos, la formación necesaria… y crear una dinámica positiva en torno a esa transformación. En la medida en que dentro de la organización tienes talento es más fácil guiar ese cambio.

-Los empleados felices tienen un 65% más de energía y su vinculación a la empresa es mayor, según un estudio del iOpener Institute de Oxford. ¿En estos procesos de cambio, se tiene en cuenta la felicidad de los empleados?

Si te preocupas de que tu equipo tenga la cualificación adecuada, los objetivos claros, los recursos para conseguirlo y una buena motivación, entonces las cosas funcionan. Si vas a la contra, las cosas pueden funcionar pero es mucho menos eficiente y la gente no es feliz. O eres sensible a ello o las nuevas generaciones no van a trabajar en tu compañía y no captarás talento.

-¿Qué significó para su carrera su paso por ESADE? ¿Qué relación mantiene Alfa Consulting con ESADE actualmente?

Para mí ESADE es muy importante. Por un lado, ofrece una formación técnicamente muy buena: de la escuela sale un profesional muy completo que entiende las problemáticas de todos los ámbitos de la compañía a un nivel de detalle importante, con una gran flexibilidad y una visión de management muy positiva. Por otro lado, ESADE fomenta unos valores para abordar todo lo que haces en el día a día de la empresa con una visión diferente: la honestidad, la sensibilidad social… que dejan huella en ti. Nosotros colaboramos con el programa de becas Full Time MBA de ESADE, con lo que devolvemos una parte de lo que recibimos a la sociedad y nos abre el acceso a esta fuente de talento que es ESADE. También colaboramos con casos reales en los programas de MBA (es muy enriquecedor para nuestros consultores y para los estudiantes), con el Club de Consultoría y con la revista ESADE Alumni. Además, somos colaboradores de la Jornada Anual ESADE Alumni.

-Su visión es «Sin implicación no se obtienen resultados» y su misión es «Hacer mejor la empresa». ¿Qué competencias deben desarrollar los alumni que deseen trabajar en consultoría?

En Alfa Consulting hoy por hoy apostamos por las capacidades personales: valoramos el compromiso con nuestro proyecto, la capacidad de trabajo en distintas culturas y entornos, el apetito por conocer cosas diferentes, la capacidad de ir del análisis a la acción y la perseverancia y honestidad en el día a día.